En
el exterior, uno de los hastiales se refuerza a lo ancho y a lo
alto para recibir la cabeza de la viga y resistir su presión.
Los
lagares eran los edificios destinados a obtener el zumo de la
uva o mosto. Tras la vendimia, que solía durar tres días,
la uva era transportada hasta aquí en cesto con capacidad
entre cinco y siete arrobas( de sesenta a ochenta kilos). Una
vez en el lagar se introducía en la pila superior, la más
grande, donde era pisada por ocho o nueve hombres. Posteriormente
era prensada con un sistema de palanca. La presión se ejercía
sobre tablones y maderos que se colocaban encima de la uva. Sobre
estos apretaba la viga que iba presionando sobre la piedra, el
pilón, mediante un tornillo de madera, el husillo.
Generalmente
los lagares eran de propiedad compartida. Se construían
entre varios vecinos y cada uno tenía una participación
proporcional a lo que aportaba. Esta propiedad se cuantificaba
en cestos y cada propietario sólo podía llevar al
lagar el número de cestos que le correspondía. Prensada
la uva se entregaba una cántara de mosto (16 litros) por
cada dos arrobas de uva (23Kg). Era frecuente en una misma persona
fuera socia de más de un lagar.
En
cada lagar había un encargado de llevar el control del
peso de la uva. En algunos pueblos se le conoce como "arromanador".
Había de ser persona honrada y entendida en números.
Trabajaba a las órdenes del amo mayor, que dirigía
los trabajos y solía ser el socio que aportaba más
uva. Su salario, previamente acordado, se pagaba entre todos los
socios, según la participación de cada uno.